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Artículo · Televisión · 15 de septiembre de 2026

Emmy 2026: Apple gana la noche, la comedia ya no es comedia y Colbert se despide con premio

Catorce estatuillas para una serie de terror que compite como comedia, un actor que gana dos categorías la misma noche, un programa cancelado que sale premiado y la audiencia más baja de la historia de la gala. La 78.ª edición de los Emmy, celebrada el 14 de septiembre en el Peacock Theater de Los Ángeles, dejó un mapa bastante claro de a dónde va la televisión estadounidense: a las plataformas, a las series nuevas y a un público que ya no ve las galas.

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La noticia de la noche es una serie de la que hace un año nadie hablaba. «Widow's Bay» se estrenó en Apple TV el 29 de abril, con críticas excelentes y sin ruido, y cinco meses después se ha llevado catorce Emmy entre las ceremonias técnicas y la gala, la cifra más alta que ha conseguido nunca una comedia en una sola edición. Es también una serie de terror: una isla de Nueva Inglaterra sobre la que pesa una maldición de siglos, con criaturas y muertes y un forastero —Matthew Rhys— que llega a un sitio donde todo el mundo sabe algo que él no. Katie Dippold, guionista de «Cazafantasmas» y «The Heat», la ha escrito; Hiro Murai, el director de «Atlanta» y de los vídeos de Childish Gambino, la ha dirigido. Que la Academia la premie como comedia dice más de las categorías que de la serie.

Una comedia que da miedo

Porque esa es la vieja trampa de los Emmy, y este año ha quedado a la vista: «comedia» es, cada vez más, cualquier cosa de media hora que no sea un drama. «Widow's Bay» ganó serie, dirección (Murai, por el episodio piloto «Welcome to Widow's Bay!»), guion (Dippold, por el mismo), actor protagonista (Rhys), actor de reparto (Stephen Root), actriz de reparto (Kate O'Flynn, que estaba nominada por primera vez) y actriz invitada (Betty Gilpin). Siete de las nueve categorías principales de comedia. Por el camino se quedaron «The Bear», «Hacks», «Abbott Elementary», «Only Murders in the Building», «Shrinking», «Nobody Wants This» y «Margo's Got Money Troubles», que llegó con Elle Fanning, Michelle Pfeiffer y Nick Offerman nominados y se fue de vacío.

La única brecha en el muro la abrió Jean Smart, que ganó su octavo Emmy —el quinto por Deborah Vance en «Hacks»— frente a Quinta Brunson, Ayo Edebiri, Fanning y Lisa Kudrow, nominada por el regreso de «The Comeback». Y Rob Reiner, que se llevó el de actor invitado por «The Bear» en una categoría en la que también estaba Michael J. Fox por «Shrinking».

El drama, sin sorpresas

En drama no pasó nada que no estuviera previsto, y eso también cuenta una historia. «The Pitt», el drama hospitalario de HBO Max que ya había ganado el año pasado, llegaba con 25 nominaciones —más que nadie— y repitió como mejor serie. Noah Wyle repitió como actor protagonista frente a Gary Oldman («Slow Horses»), Mark Ruffalo («Task»), Sterling K. Brown («Paradise») y Rufus Sewell («The Diplomat»). Los otros finalistas a mejor drama eran «The Diplomat», «The Gilded Age», «A Knight of the Seven Kingdoms», «Paradise», «Pluribus», «Slow Horses» y «Your Friends & Neighbors»: ni una sola serie de las que mandaban hace tres años.

Lo que sí cambió fue la actriz. Rhea Seehorn ganó por «Pluribus», la serie de ciencia ficción que Vince Gilligan escribió pensando en ella después de «Better Call Saul», y lo hizo frente a Carrie Coon, Keri Russell, Chase Infiniti («The Testaments») y Zendaya, nominada por «Euphoria». Es la confirmación de una carrera que la industria tardó demasiado en mirar: Seehorn hizo seis temporadas de Kim Wexler sin un solo Emmy. Gilligan se llevó el de guion por el episodio «We Is Us»; el de dirección fue para Saul Metzstein por «Scars», de «Slow Horses». En reparto, Allison Janney por «The Diplomat» y Tom Pelphrey por «Task», que dedicó el premio a su prometida, Kaley Cuoco, «muy embarazada» en la platea, en el discurso más celebrado de la noche.

La noche de Matthew Rhys

Rhys hizo algo que no había hecho nadie en 78 ediciones: ganar la misma noche el Emmy al actor protagonista de comedia («Widow's Bay») y el de serie limitada («The Beast in Me», en Netflix, donde interpreta a un promotor inmobiliario sospechoso de la desaparición de su mujer frente a la escritora que encarna Claire Danes). Como ya tenía el de drama por «The Americans» en 2018, es también la primera persona que ha ganado como protagonista en las tres categorías. Dos registros opuestos, un mismo intérprete, y un recordatorio de que el galés lleva quince años siendo uno de los actores más fiables de la televisión sin que se le note nunca el esfuerzo.

Serie limitada: un triángulo en San Luis

La serie limitada fue «DTF St. Louis», el triángulo amoroso con asesinato que Steven Conrad escribió y dirigió para HBO, con Jason Bateman como presentador de informativos locales, David Harbour como intérprete de lengua de signos y Linda Cardellini entre los dos. Ganó serie, dirección, guion y los dos premios de reparto (Harbour y Cardellini), por delante de la segunda temporada de «Beef», de «The Beast in Me», de «All Her Fault» y de «Love Story», la miniserie sobre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette. Sally Field ganó como actriz protagonista por «Remarkably Bright Creatures» —que también fue la mejor película para televisión— frente a Claire Danes, Carey Mulligan, Sarah Snook y Sarah Pidgeon.

Colbert, después de la cancelación

Y luego está «The Late Show with Stephen Colbert», que ganó como mejor programa de variedades después de que CBS lo cancelara y de que emitiera su último episodio en mayo. La Academia premió además la dirección de ese episodio final. Un premio a un programa que ya no existe es, según se mire, un homenaje o un reproche, y probablemente las dos cosas: la sala aplaudió a Colbert como se aplaude a quien se va, no a quien gana. «The Traitors» repitió como concurso y Alan Cumming como presentador; el especial en directo fue la actuación de Bad Bunny en el descanso de la Super Bowl, y el grabado, el regreso de «The Muppet Show».

La gala

La presentó Mariska Hargitay, la primera mujer en hacerlo desde Jane Lynch en 2011 y la primera persona que no es cómica desde Angela Lansbury en 1993. Abrió con un número musical sobre «I Love Rock 'n' Roll» y con una línea que la sala le rio: que estaba orgullosa de ser la primera mujer en presentar en quince años, y que «imaginad: durante quince años, Amy y Tina dijeron que no». Lo mejor llegó al final, cuando parodió el famoso anuncio de Nicole Kidman para las salas AMC y Kidman protestó desde el patio de butacas —«¡ese es mi número!»— para que Hargitay le respondiera que se callara, «señora del cine, esta noche le toca a la tele». Lo peor fue el reloj: la gala acabó antes de tiempo y los últimos presentadores tuvieron que hacer tiempo en el escenario, cosa rara en unos premios famosos por lo contrario.

Michael J. Fox recibió el premio humanitario Bob Hope por tres décadas de trabajo contra el párkinson. Fue, con diferencia, el momento en que el Peacock Theater se puso en pie con menos protocolo. La audiencia, en cambio, batió otro récord, y no bueno: 5,9 millones de espectadores en NBC, la cifra más baja de la historia de la gala.

Lo que dice el reparto de premios

Apple TV acabó la temporada como la plataforma más premiada, con 28 Emmy contando las ceremonias técnicas. Hace seis años arrancaba con un puñado de series; hoy se lleva la comedia, la actriz y el guion de drama, y el récord de la noche. HBO conserva el prestigio —drama y serie limitada, las dos categorías que más pesan— y Netflix, que gasta más que nadie, vuelve a irse con menos de lo que esperaba: sus apuestas fuertes («The Beast in Me», «Beef», «Nobody Wants This») se quedaron en nominaciones, salvo el Emmy de Rhys.

Desde aquí, una observación de archivo: cinco de los premios grandes de esta edición fueron para series que no existían hace dos años, y la mejor comedia de la historia de los Emmy, si se cuenta por estatuillas, tiene una temporada. La televisión que se premia se renueva más deprisa de lo que solía, y la que la gente ve en directo —la gala misma— cada vez menos. Para quien cataloga, lo primero es un problema agradable de tener. Lo segundo, un aviso.

En imágenes

La maldición de Widow's Bay

The Pitt

Pluribus

DTF St. Louis

Hacks

La bestia en mí

Slow Horses

Task

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