A Trip to the Moon
El primer gran relato de ciencia ficción del cine: la cápsula que se clava en el ojo de la Luna, de Georges Méliès.
Películas de dominio público y con licencia libre que puedes ver aquí mismo, alojadas en Internet Archive. Cine libre, sin muros.
El primer gran relato de ciencia ficción del cine: la cápsula que se clava en el ojo de la Luna, de Georges Méliès.
Western fundacional de Edwin S. Porter, pionero del montaje narrativo y del célebre disparo a cámara.
Adaptación de Julio Verne con las primeras grandes secuencias submarinas rodadas en cine.
El monumental fresco de D. W. Griffith: cuatro épocas entrelazadas sobre la intolerancia humana.
Melodrama íntimo de Griffith, de una delicadeza visual que anticipa el cine de cámara.
Manifiesto del expresionismo alemán: decorados deformes y sombras pintadas para una pesadilla sin centro.
Douglas Fairbanks funda el cine de capa y espada con su Zorro acrobático y burlón.
El primer largometraje de Chaplin: Charlot recoge a un bebé abandonado y lo cría a golpe de cristal roto. El montaje original de 1921.
Ensayo-documental sobre la brujería de Benjamin Christensen, entre el tratado y la alucinación.
La película que inventó el documental de largometraje: un año de vida de una familia inuit en la bahía de Hudson.
La sinfonía del horror de Murnau: el conde Orlok y su sombra siguen siendo la imagen del vampiro en el cine.
Harold Lloyd colgado de las agujas de un reloj a doce pisos de altura: la imagen más famosa de la comedia muda.
Buster Keaton se mete literalmente dentro de la pantalla: una de las cumbres del cine cómico y metacinematográfico.
Un portero de hotel pierde su uniforme y con él su lugar en el mundo. Murnau la cuenta casi sin rótulos, solo con la cámara.
El montaje de atracciones de Eisenstein y la escena de la escalinata de Odessa, lección viva de cine.
Charlot en la fiebre del oro de Alaska: la bota hervida, el baile de los panecillos y la cabaña al borde del abismo. Versión muda de 1925.
Los dinosaurios animados de Willis O'Brien, antecedente directo de King Kong.
Lon Chaney y su rostro descubierto: el terror gótico de Hollywood en estado puro.
Keaton persigue una locomotora robada en plena guerra de Secesión. Cada acrobacia es real, y el tren que cae del puente también.
La ciudad vertical, los obreros bajo tierra y la robot María: la ciencia ficción que diseñó el futuro del cine. Copia con rótulos en inglés.
Un campesino tentado de ahogar a su mujer y una noche en la ciudad que los reconcilia. El primer trabajo de Murnau en Hollywood.
El ciclón final y la fachada de dos toneladas que cae sobre Keaton dejándolo justo en el hueco de la ventana.
Un día en una ciudad soviética sin actores, sin guion y sin rótulos: solo la cámara, el montaje y la mujer que monta la película.
El primer largometraje de zombis, con Bela Lugosi como amo de un ingenio azucarero de muertos vivientes.
La screwball comedy a su máxima velocidad: Hawks y un duelo de diálogos solapados sin respiro.
Cine negro de serie B llevado al mito: fatalismo, carretera y un destino que se cierra como una trampa.
Fritz Lang y Edward G. Robinson en un negro amargo sobre el deseo, la pintura y la condena.
Orson Welles dirige y protagoniza la caza de un criminal nazi oculto en un pueblo de Connecticut.
Negro semidocumental de fotografía deslumbrante (John Alton) que inspiró la serie Dragnet.
Un hombre envenenado investiga su propio asesinato antes de morir: el negro como cuenta atrás.
Ida Lupino, única mujer que dirigió un cine negro clásico de estudio: tensión seca en pleno desierto.
Extraterrestres que resucitan a los muertos, platillos colgados de un hilo y la última aparición de Bela Lugosi. La película de culto por excelencia.
Vincent Price ofrece diez mil dólares a quien aguante una noche en su mansión. William Castle en estado puro.
La comedia de terror que Corman rodó en dos días: una planta carnívora con apetito y sentido del humor.
Pesadilla independiente de atmósfera hipnótica que influyó en todo el cine de terror posterior.
Audrey Hepburn, Cary Grant y un botín escondido en París. Es de dominio público por un descuido: los créditos olvidaron el símbolo ©.
El primer Coppola, rodado en Irlanda para Roger Corman en nueve días: un castillo, una herencia y un asesino con hacha. Con subtítulos en español.
Gótico de Corman con Boris Karloff y un jovencísimo Jack Nicholson en un castillo de brumas.
Vincent Price, solo en una ciudad de vampiros: la primera adaptación de «Soy leyenda», y la que Romero reconoció haber copiado.
Rodada por un vendedor de fertilizantes de El Paso por una apuesta. Candidata perpetua a peor película de la historia y, por eso mismo, de culto.
La película que inventó el zombi moderno es de dominio público por un error en el rótulo de copyright. Con subtítulos en español.
Parodia finlandesa de Star Trek y Babylon 5, hecha en un piso durante siete años y liberada en Creative Commons: millones de descargas.
La primera película abierta de Blender: dos personajes recorren una máquina infinita. Se publicó con todos sus ficheros de producción.
Fábula animada de la Blender Foundation: un conejo bonachón se venga de tres roedores abusones. Cine abierto hecho con software libre.
Documental sobre la cultura del remix y el copyright, con Girl Talk y Lawrence Lessig. Versión en español, remezclable por licencia.
Nina Paley entrelaza el Ramayana con canciones de jazz de los años 20 en una animación libre que ella misma liberó al dominio público.
Corto de fantasía de la Blender Foundation: una joven busca al dragón que crió, en una épica breve de animación libre.
El primer documental de TVE con licencia Creative Commons: un año siguiendo el debate sobre la propiedad intelectual en España.
Zombis en el CERN: rodada en los túneles del Gran Colisionador por doctorandos de física, sin permiso oficial y con licencia libre.
Ciencia ficción con efectos visuales de la Blender Foundation: Ámsterdam arrasada por robots, rodada para probar el VFX de código abierto.
Los tres fundadores de The Pirate Bay, de la web al banquillo. Se estrenó en la Berlinale y en BitTorrent el mismo día.
La vida de Aaron Swartz, programador y activista del acceso abierto, perseguido por descargar artículos académicos. Publicada en Creative Commons por sus autores.
Primer capítulo de la Blender Foundation: una oveja suicida y un vendedor cósmico ofrecen vidas alternativas. Animación libre y surreal.
Koro, la llama patagónica de Blender, se pelea con un pingüino por la última baya del invierno. Comedia muda de tres minutos.
Una pastora y su perro despiertan la primavera en las montañas. Blender Studio, inspirada en la infancia del director en Alemania.
Slasher de bosque a lo años ochenta, con duendes: unos adolescentes británicos no deberían haber pisado esas setas. Blender Studio.
Distopía sin energía: un anciano asalta una fábrica de baterías. Cuatro minutos de Blender Studio, con todos los ficheros abiertos.